Estamos sellados con la marca del Espíritu Santo, que nos identifica como instrumentos de Dios para la gloria de su reino.
Estamos sellados con la marca del Espíritu Santo, que nos identifica como instrumentos de Dios para la gloria de su reino.
Los recuerdos de las estufas de leña y las mañanas heladas nos recuerdan que el calor es un tesoro, tanto en nuestros hogares como en nuestros corazones.
¿Te sientes impaciente? ¿Deprimido? ¿Molesto? ¿Preocupado? Quizás sería bueno examinar estas emociones y liberarte de cualquier pecado en el que puedan estar arraigadas.
¿Un nuevo año? Un nuevo comienzo. Una ventana de oportunidad para crecer y prosperar, para crecer en nuestra relación con Dios. Hagamos que cada momento cuente.
¿Qué es lo que Dios más desea de ti en 2026? ¡Una relación cercana e íntima contigo! ¿Por qué no esforzarte por lograrlo en el próximo año nuevo?
¿Plenitud y alegría esta Navidad, sin importar los contratiempos, las decepciones, el enojo o el vacío? La decisión es nuestra.
¿Está ella en tu lista este año? ¿Por qué no hacer un esfuerzo adicional para darle un regalo desinteresado? Al hacerlo, ¡estarás siguiendo el propio ejemplo de desinterés de Dios!