El cambio es parte de la vida y de la fe. Jesús no vino a corregir viejas costumbres, sino a traer nueva vida por medio de la gracia. Dejemos de aferrarnos a la tradición y sigámoslo.
El cambio es parte de la vida y de la fe. Jesús no vino a corregir viejas costumbres, sino a traer nueva vida por medio de la gracia. Dejemos de aferrarnos a la tradición y sigámoslo.
Un viaje familiar a Europa, una flor inesperada en una ensalada y una lección sobre cómo abrazar toda la Palabra de Dios, ¡incluso las partes que preferiríamos dejar de lado!
Un lago helado puso a prueba mi valentía, pero Jesús enfrentó la muerte con determinación. No se echó atrás. Porque él sobrevivió, podemos vivir con paz y propósito.
¿Por qué nos estresamos al tratar de hacerlo todo nosotros mismos? Especialmente cuando hay Alguien que nos invita a hacerlo.
Ninguno de nosotros está libre de pecado. Sin embargo, con la ayuda de Dios, podemos esforzarnos por ser más como Jesús, quien ¡ERA perfecto!
A veces en la vida nos sentimos abrumados. ¡La buena noticia es que Él es nuestro Dios! Su paz y seguridad nos dan la luz verde para superar cualquier adversidad.
Confiamos en Dios en nuestras situaciones, y las cosas empeoran. Un momento. ¿No es eso un abuso de confianza? ¿O hay alguna razón por la que Dios no responde que no entendemos del todo?