No se puede comprar la gracia de Dios

by | Jun 8, 2026 | Español, Gifts, Grace, Salvation, Spanish Devotionals, Work

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

(Efesios 2:8-9 NVI)

Un profesor estaba dando un examen importante a sus alumnos. Después de que todos terminaron, entregaron sus trabajos. Pero al recogerlos, notó algo extraño: un estudiante había sujetado con un clip un billete nuevo de 100 dólares a su examen con una nota que decía: “Un dólar por punto”.

Llegó la siguiente clase y el profesor devolvió los exámenes. Cuando el estudiante recibió su examen, ¡encontró una calificación de 36 con 64 dólares en cambio!

Hay que admirar la creatividad del estudiante, pero es un gran recordatorio de una verdad importante: no se puede comprar una mejor calificación… ni tampoco se puede comprar la gracia de Dios.

A veces caemos en la trampa de pensar que si simplemente hacemos más —oramos más, servimos más, damos más, “semos mejores”— entonces tal vez, solo tal vez, Dios nos amará un poco más. Es fácil ver la gracia de Dios como algo que tenemos que ganar. Pero la gracia no funciona así.

La gracia de Dios no está a la venta. No es una recompensa por el buen comportamiento. Es un regalo. Y lo bueno de un regalo es que no depende de lo que hayas hecho, sino completamente del corazón de quien lo da.

Dios no mira tu historial de buenas obras para decidir si eres digno o no. Él ya decidió que merecías ser amado cuando envió a Jesús a la cruz. Y Él no está de pie sobre ti como un profesor con un bolígrafo rojo, calificando cada uno de tus movimientos; es un Padre con los brazos abiertos, listo para recibirte.

Así que, cuando te sientas deprimido porque sientes que no estás a la altura, recuerda que eres amado no porque lo tengas todo bajo control, sino porque Dios es amoroso. No tienes que sobornarlo. No tienes que impresionarlo. Solo tienes que confiar en Él. Deja que su amor te calme y te recuerde que eres suyo, sin precio.

Oración: Padre, gracias por amarme incluso cuando me siento indigno de ser amado. Gracias porque no tengo que comprar tu bendición ni ganarme tu aprobación. Ayúdame a dejar de estresarme y a descansar en tu amor. En el nombre de Jesús, amén.

Alan Smith

Reimpreso con autorización de Pensamiento del Día de Alan Smith

Traducido al español por Pascal Lambert

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